24 de junio de 2011

Informatización en instituciones sanitarias

Informatización en instituciones sanitarias ¿por donde empezar?

He estado estudiando este tema desde hace tiempo y parece no haber una forma estándar o algún patrón que nos indique por donde tienen que empezar los procesos de informatización en las instituciones sanitarias, siempre pensando en el área clínica, no en el área administrativa que ya está informatizada.

Lo que pude detectar es que hay dos grandes formas de hacerlo, una es orientarse a los registros y otra es orientarse a los procesos. La primera creo que es la más común: el equipo de desarrollo analiza los registros que se realizan en la institución, y desarrollan un sistema que incluye esos registros de forma electrónica. La segunda forma es un poco más profunda y no tan común: consiste en analizar los procesos de la institución, saber qué se hace, quién hace qué, para luego llegar al nivel del registro, y saber quién registra qué y cuándo.

En el medio hay matices entre una y otra punta, aunque también existe una tercer opción o nivel, el cual incluye el análisis del sistema de información de la institución, esto es: la forma en que la información fluye dentro de la institución, quienes la generan, quienes la consumen, quienes la trancan, que dependencias de información existen, etc. Esto sería considerando cualquier tipo de información de salud, transmitida en cualquier medio: señales de humo, habla, teléfono, email, sistemas informáticos, etc.

Lo que noto es que muchas de las empresas proveedoras están en el nivel 1, el de análisis de registros, y esto es un problema para las instituciones. Lo otro que noto es que las instituciones tampoco están preparadas para los niveles 2 (análisis procesos) y 3 (análisis de sistemas de información), porque no hay definiciones formales de los procesos, y menos de los sistemas de información.

Lo que si he detectado, es que podemos generar un marco de evolución, donde se puede mostrar la madurez del proceso de informatización, formado por los 3 niveles antes mencionados. Donde cada nivel debe lograrse sobre el nivel anterior. Y esto pienso que no solo implica hacer más preguntas a la hora del análisis de la situación de la institución, pienso que implica un conocimiento profundo del área de la salud y del funcionamiento institucional.

Para concluir, creo que en un futuro cercano la realidad será otra. En principio porque vamos a tener la experiencia de varios proyectos, exitosos y fracasados. Lo segundo es que vamos a tener más gente formada en el área específica de la Informática Médica, con una mirada del problema desde la informática y desde la medicina. Esta mirada mixta es crucial para entender los problemas de la salud y la cultura de las instituciones (y no morir en el intento).

En un próximo artículo, trataré de comentar un proceso que desarrollé para el análisis de las instituciones sanitarias, orientado a los procesos (nivel 2), para lograr una herramienta informático adaptada a la cultura y forma de trabajo de cada institución.