10 de diciembre de 2010

Grandes problemas de estandarización

Los grandes problemas de estandarización del Sistema Nacional Integrado de Salud uruguayo

Profundizando un poco la visión del artículo de Heather Leslie, me gustaría gastar algunas palabras en brindar una mirada crítica de lo que está pasando en Uruguay con respecto a la estandarización en salud.

Un hecho (un poco contradictorio) es que los grandes actores en el Sistema Nacional "Integrado" de Salud (SNIS) sostienen el discurso de "la estandarización es necesaria e inevitable si realmente queremos un sistema integrado". Pero por otro lado, la aplicación de TICs en salud que hacen estos mismos actores no contempla ningún tipo de estándar.

Las causas de esto son varias. Por un lado existe un gran ruido externo que promueve una familia de estándares para resolver "todos" los problemas de estandarización en l aplicación de TICs en salud, y nuestra cultura de "seguir al líder" aporta a que muchos quieran ir en el camino del que hace más ruido (muchas veces sin saber a ciencia cierta cual es el costo de ese camino y cual va a ser el retorno de inversión). Esto a su vez hace que quienes "dicen" que quieren aplicar estándares, no los saben aplicar correctamente, entonces cuando deben resolver un problema real, dejan los estándares de lado y se concentran el los desarrollos a medida que los saquen del paso.

Otra causa posible de esta contradicción es la falta de recursos humanos capacitados. En Uruguay existe muy poca gente que sabe de estándares aplicados a TICs en salud. Y con saber me refiero no a gente que sepa algunos nombres y cual es el objetivo de cada estándar, si no de gente que haya probado estándares, que conozca más de una alternativa para resolver un problema, que haya comparado estándares de forma crítica (con visión independiente), y que pueda saber cuál es el costo real de implementar un estándar, y pueda estimar cuál fue el retorno en esa inversión (como para saber si ese camino vale la pena). Lamentablemente existen muy pocos trabajos a nivel nacional en ese sentido.

Por otro lado, los estándares que son más nombrados (pero nunca analizados en profundidad), son estándares para la comunicación de datos clínicos. Pero no se están definiendo cuáles van a ser los contenidos de esas comunicaciones. Entonces tendríamos una gran cañería para pero sin saber que va a transportar: agua, gas, etc. Creo que esto es una de las grandes fallas de visión de todo el sistema, y a lo que apunta el artículo de Heather: concentrémonos en definir de forma coordinada y consensuada el contenido clínico, y luego pensemos en cómo comunicarlo (es un simple tema de orden).

Cabe hacer la aclaración que existen organizaciones dentro del sistema de salud que están definiendo contenidos clínicos, pero estos contenidos están basados en requerimientos locales de esas organizaciones, por lo que es posible que ese contenido no pueda ser reutilizado por otras organizaciones.

Mi visión en este tema es:
  • En lugar de "seguir a líder" (o por lo menos al que "hace más ruido"), "tomemos lo mejor, adaptémoslo al contexto nacional, e innovemos donde nuestros requerimientos no pueden ser satisfechos con estándares internacionales (creemos estándares locales)".
  • Definamos por un lado el contenido clínico: documentos, conceptos, datos, restricciones, reglas, etc, y por otro busquemos estándares que puedan modelar estos elementos (aplicándolos tal cual, o adaptándolos a la realidad nacional).
  • Generemos estándares locales para los elementos que no pueden ser modelados de forma efectiva por estándares internacionales.
  • Definamos procesos de certificación de las herramientas de software, para validar que los proveedores ofrecen herramientas que cumplen nuestros estándares.
  • Hagamos leyes que obliguen a que las herramientas que se usan en las instituciones sanitarias, en los entes reguladores, organismos y en el propio Ministerio de Salud Pública, deban estar certificadas.
  • Creemos una infraestructura de información en salud, criterios de intercambio de esta información, y servicios de uso público (tanto para las instituciones como para los pacientes y médicos). Esta infraestructura permitirá intercambiar toda la información necesaria para controlar a las instituciones sanitarias a nivel de gobierno (lo que hoy se realiza mediante procesos dolorosos, costosos y poco efectivos, hacerlos de forma automática, exacta y con costo cero).
  • Implantemos un proceso de mejora continua de todo el sistema de salud. Al final del proceso tendremos un sistema gestionable, medible, optimizable, coordinado, en definitiva: realmente integrado.

Algunas discusiones sobre estandarización a nivel nacional: